Este cuento hace parte de un trabajo de investigación titulado “Derecho o desderecho”
Para el año de mil ochocientos cincuenta y ocho, varios colonos se radicaron en las serranías al sur de Sahagún… pueblo que denominaron Colon…..que con el ir y venir de Colon….para Colon voy…….surgió lo que hoy se conoce como Colomboy….se encuentra en una de las serranías del Departamento de Córdoba-República de Colombia…..al Este…a orillas de la carretera troncal de occidente que une al Departamento de Nariño con el Departamento de la Guajira….Al Oeste de esta región se otea el cerro de Las Barras…en medio hay un valle que baña el arroyo Venao…donde hoy se encuentra el pueblo denominado Bajo Grande….el nombre del arroyo se debió a que en este valle fértil de hermosos pastizales abundaba el venado….Cérvidos de todas las clases y colores… dentro de ellos uno muy apetecido…el Copú macho…tenía la cabeza alargada como una lanza, de cuerpo igualmente alargado y orejas punteadas…..cuando corría las pegaba a la cabeza….su hocico era redondo y su boca parecía un machetazo….cuando se ponía en posición de huida…era igual a un pene erecto….por ello, lo llamaban El Copú…..su carne era rica en fósforo y zinc….combinación perfecta para que se convirtiese en el mejor afrodisíaco de la región….cuentan mis abuelos que por esta razón se extinguió.
Sobre las canteras del cerro de Las Barras, habitaba un ser extraño…no era totalmente ermitaño….lo acompañaba una mula Choa…de color mojino de hermoso pelaje, cola larga y poblada….de un metro noventa de alto y dos metros de largo….Este colosal lo llamaban desde lejos el Chu……un moreno de unos doscientos años de edad….dos metros cincuenta de alto……..con un peso de doscientos kilos…las extremidades superiores tenían dos metros de largo terminadas en unos dedos que parecían una mata de yuca bien parida….una cabellera negra larga y lisa que le llegaba hasta su cintura….. Siempre amarrada con majagua a la altura del cuello….portaba un pene de cincuenta centímetros de largo que era la adoración de la Choa.
El Chu únicamente se alimentaba de carne de Copú y patilla…., para cazar utilizaba un hacha construida con una piedra de veinticinco kilos con un cabo de dos metros que cargaba en su mano izquierda….en su mano derecha portaba una jabalina construida de guayacán soasado de unos tres metros de largo y un peso de diez kilos.
La cacería era una faena atlética del Chu, hacia un poco de calistenia…. trepando unas tres veces el cerro de doscientos metros de alto…la Choa observada las piruetas de su amante….sabia que iba a cazar los Copú…..esta era una labor cada quince días y después que desayunaban con cuatro patillas bien rojas y jugosas…….se preparaban….la labor de la Choa consistía en evitar que tomaran el valle y buscaran trepar la serranía hacia el pueblo…..Al llegar al valle el atlético Chu…..observaba a todos los Copú….escogía al más fuerte de mejor carne y pelaje….esta vez el de color café con leche….para que le combinase con el negro de hace quince días… con esta caza obtenía una carne rica en nutrientes que requería su cuerpo para mantener su portentosa arma viril y sacar el mejor cuero…. La Choa…tomaba la señal y se ubicaba al Sur del valle….cuando los Copú observaban al Chu….de inmediato emprendían la huida….el escogido era separado y controlado por la Choa….al ciervo no le quedaba otra alternativa que escalar la serranía…terreno en el cual tenía desventaja…pues las trancadas de diez metros de largo del Chu….apoyándose en su poderosa hacha y en su jabalina lo hacían una máquina de cazar….con cada hachazo que lanzaba para apoyarse en el suelo abría una grieta de diez metros sobre las laderas…..que de inmediato brotaba agua….de tantas cacerías de esta bestia humana….formo sobre las serranías grandes grietas que hoy son hermosos veneros que bañan este fértil valle…. Eran pocas las trancadas de este colosal para atrapar a su presa… el Copú de doscientos kilos era enganchado en la jabalina y puesto en su hombro izquierdo….retornaba a su guarida…. La Choa relinchaba por todo el valle…..cantando de alegría… el Chu nunca la ponía a cargar y menos la utilizaba como medio de transporte….hay de aquél osado del pueblo cercano, que se atreviese arrimarse a esta linda potranca…porque sufría la peor experiencia de su vida….este valle le pertenecía…nadie cultivaba….nadie lo habitaba….era su patrimonio.
Sobre el cerro las Barras…la naturaleza le había perfeccionado su hogar….una caverna de unos cuatro metros de alto, diez de ancho y veinte de fondo…una entrada de dos metros de alto por dos de ancho…..era todo un palacio… en el fondo caía una cascada en forma de ducha que era su baño…a la izquierda entrando había una luz que brotaba de la montaña por un túnel natural….debajo una olla….este era el lugar donde asaba la preciada carne del ciervo….a la derecha entrando había una gran roca en forma de mesa de unos dos metros de largo, por dos de ancho, que le servía de cama…. humeaba toda la carne….dividida en quince porciones para igual número de días….las vísceras eran el alimento de la zorra patona….con excepción del corazón y el hígado….únicas presas que comían las mujeres de este animal….y por ende….le correspondía a la Choa disfrutar de este manjar… los huesos de las sobras eran el alimento de los perros montañés…para mantener limpio el hogar de desperdicios…. sabia que debía mantenerse en forma para poder cazar….empezaba su dieta con las mejoras patillas que cultivaban los guzmanes en Colomboy…..visitaba sus cultivos en las madrugadas y escogía las mejores frutas….unas diez en cada mano y regresaba a su gran palacio… donde las compartía con su hermosa potranca de anca grande…cola larga y hermoso trasero….Dormía casi todo el día….solo se levantaba para comer…..que lo hacía dos veces……a las diez de la mañana y a las tres de la tarde…. Después de la comida de la diez cuando se quedaba dormido y roncando…..su compañera salía a completar su dieta….con las mejores hierbas del valle…..los demás herbívoros se alejaban….no se acercaban a consumir de este pasto…. Jugosa hierba mirable…le temían no solo a su fortaleza….si no a la furia de su amante como alguien se le acercara.
Al Chu le quedaban sus piernas guindando en su lecho….que cubría con la piel de los Copú… la cual disecaba y después curtía para hacer sus sábanas….sus pantalones y chalecos… la Choa retornaba a las dos y media de la tarde…para acompañarlo a cenar…. Después de la comida…se tomaba un tambuco de agua…se sentaba por quince minutos….se recostaba boca arriba en su cama….se hacia el dormido…..la Choa moviendo su cola para un lado y para el otro….se le arrimaba y le estampaba un beso en el cachete….le soltaba los nudos de su chaleco descubriendo sus pectorales que le acariciaba suavemente con los gruesos labios de su hocico….hasta llegar a su miembro veril que flotaba por encima del pantalón….cuando sentía la erección… con la boca soltaba los lazos de la majagua de guacimo que le servia de correa….mordía el pantalón hasta lograr bajarlo a los pies……lamía el pene desde los testículos hasta la misma puntita….en forma ascendente y después descendía con su lengua caliente por el deseo y húmeda como una lija mojada…lograba de esta forma una total erección…..de inmediato se volteaba…levantaba su cola con la cual le acaricia el pecho y la cara de su amante…. con un buen moviendo de anca lograba penetrarse aquel enorme miembro……………sin que su adorado moviese un solo músculo………….…lanzaba un profundo mugido…muuuuuuuuuuuuuuu…. de alegría y placer…. Le entraba una mascadera en seco…sabia que no podía dejar insatisfecho a su amor…..Comenzaba con un buen movimiento de anca…como una mujer moviendo sus caderas…… hacia los lados…. hacia el frente...…. hacia a tras….rotando un poco…. Durante unos quince minutos…. hasta que sentía que le corría un chorro caliente por su vientre…..el colosal pegaba un grito de éxtasis…..chuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu….durante dos minutos…..la tierra temblaba….los animales se espantaban…..las ollas y calderos que estaban en la alacena caían al suelo….la gente de Colomboy corría despavorida todos los días a las tres y media de la tarde……. no sabían lo que sucedía…. las mujeres que tenían marido se refugiaban en sus cuartos….se arrodillaban frente a su altar....... rezaban un rosario a las voladas….los hombres que tenían compañeras les entraba un escalofrío que le taladraba todo el cuerpo….sentían que su miembro viril pedía placer ….los penetraba el éxtasis del Chu…. de inmediato salían para los cuartos…donde sus mujeres rezaban y se desnudaban al mismo tiempo…… hacían el amor durante quince minutos….. Los hombres jóvenes y solteros corrían detrás de las menecas…….las mujeres jóvenes y solteras corrían para el baño a bañarse……los niños se refugiaban debajo de las mesas…..cuentan los viejos del pueblo que todos los descendientes de esa generación son concebidos a las cuatro de la tarde….quiere decir que todos los colomboyeros son descendientes de los concebidos a las cuatro de la tarde… con el éxtasis del Chu….por consumir carne de Copú…se descubrió que a esa misma hora en que el Chu hacia el amor…. los Copú copulaban con sus hembras.
La Choa salía de la caverna dando saltos y patadas al aire….recorría todo el valle….llegaba al arroyo Venao y se daba un chapuzón…durante media hora…..El Chu se levantaba se quitaba toda su ropa….desnudo se metía debajo de la cascada….se sentaba sobre una piedra….esperaba hasta que su amada regresara…..la Choa retornaba y se le recostaba……lo mimaba con su hocico….suavemente le acariciaba todo el cuerpo con su lengua…..con su hocico le restregaba el cuerpo hasta dejarlo limpio…..después la apeaba y regresaban a la cama….se acomodaban de tal forma que parecían una pareja de recién encoñados.
De esta forma los encontraron unos guaqueros cien años después….debajo de aquella cama….había un libro hecho de tablas…..escrito con clavo caliente….donde se narraba esta historia de amor natural.

